Conexiones
Empecé como ingeniera y terminé diseñando experiencias digitales. En el camino entendí que la ciencia y el arte no se oponen: se traducen. Esta es la historia de esa traducción.
La ciencia me dio estructura.
Procesos, hipótesis, métricas, experimentos. La disciplina de probar antes de creer.
El arte me dio sentido.
Forma, ritmo, emoción, empatía. La habilidad de hacer que algo importe a alguien.
El camino
Ingeniera Industrial
Aprendí a ver sistemas: procesos, restricciones, personas. La ingeniería me dio el lenguaje del rigor.
Datos y ciudad
En 'Pereira Cómo Vamos' entendí que los datos solo importan cuando cuentan una historia útil para quien decide.
Ciencia + ética
En Innovación EAFIT trabajé spin-offs de tecnología, IA y salud. La ciencia me pidió que pensara en consecuencias.
El giro al arte
Co-fundé Once y Cinco: diseño, marca, código. Descubrí que una interfaz es tan estructural como un plano.
Ciencia y arte, juntos
Hoy diseño experiencias web con la lógica de la ingeniería y la sensibilidad del diseño. Es donde por fin encajo.
“Diseñar la web es hacer ingeniería con estética, y hacer arte con métricas.”